Redemption Day
Miré mi reloj; eran las 10:30 p.m. Aunque su avión no llegaría hasta dentro de media hora, ya time hora de arreglarme. El bańo estaba vacío y en lugar de desnudarme en uno de los servicios individuales, empecé a despasarme los botones de la camisa enfrente de los espejos del tocador, bajo las brillantes luces fluorescentes. Me quité los vaqueros y también las bragas, y lo metí todo en la maleta. Me puse unos pequeńos zapatos negros de tacón en lugar de las zapatillas que llevaba. Me lavé la cara, me maquillé y me pinté las uńas con el pintauńas incline 'rojo-fóllame' que me pongo siempre antes de mis vuelos. Antes de salir del bańo, me examiné en el espejo de cuerpo entero. Dios, que sexy estaba. Me puse cachonda solo de mirarme. Casi me desmayo cuando me penetró, el sentirle deslizándose lentamente por mi lubricado cońo epoch como para morirse. Me la metió de nuevo, más fuerte y más rápido esta vez, y siguió una y otra vez, aumentando la velocidad con cada embestida. Disminuyó la velocidad y rodeó mi cintura con su brazo, intentando alcanzar mi clítoris con sus dedos. Empezó a masajearlo lentamente, metiéndomela y sacándomela mientras, con lentas y largas embestidas. No podía aguantar la respiración.
- Oh dios, no pares, me corro..... fóllame más fuerte... oh sí... más fuerte -susurré. Se desplomó, con su cabeza apoyada sobre mi espalda, su polla descansando dentro de mí. Lentamente salió de mi chorreante cońo, se agachó y se subió los pantalones, subiéndose lentamente la cremallera y abrochándose el botón. Tras unos instantes, me agaché para abrir mi maleta. Lentamente limpié el semen que salía de mi cońo resbalando por mis muslos. Me puse unas bragas de satén negro y me arreglé el vestido y el pelo.
Nos besamos, lenta y perezosamente, y luego nos dirigimos de vuelta al área de recogida de equipaje, bastante más sudados y despeinados que cuando empezamos.
ˇTodo hacía prever que aquel iba a ser un fin de semana excelente!